Bhakti yoga se conoce como el yoga de la devoción. Bhakti significa devoción y yoga es unión, relación o conexión. Por tanto, se puede entender el bhakti  yoga como una conexión con la devoción.

El objetivo del yoga es que seamos conscientes de nuestra naturaleza interna, que nos relacionemos de forma directa con nuestra verdadera esencia.
Esa relación implica dejar de dar más importancia al mundo exterior para concentrarnos en quienes somos.

Teóricamente, el bhakti yoga es un movimiento que se basa en el amor o devoción de una persona hacia Dios.

Pero lo que no se entiende en un principio cuando se habla de bhakti es que esa devoción nos lleva a conectar con nuestra esencia.

Como cualquier estilo de yoga, la finalidad es que aprendamos a mirar hacia dentro. Si ya realizas alguna práctica que te ha enseñado a mirar hacia tu interior, el bhakti te mostrará otra perspectiva de esa mirada.

Al menos, esa ha sido mi experiencia.

No importa el nombre que le des, Dios, Shiva, Krishna, Vishnu, esa energía suprema es amor.

Puede que no sea fácil llegar a darse cuenta, cada quien necesita su tiempo. Pero descubrir a Dios dentro de ti es descubrir el amor que habita en ti.

Una vez encuentras el amor en tu interior, dejas de buscarlo fuera. Allí puedes sentirte en paz contigo mismo, y con el mundo.

He aprendido muchas cosas con el bhakti yoga. ¡Ojo! no me considero muy bhakta (persona que dedica su vida al amor), pero practicarlo a mi manera me ha ayudado muchísimo.

Por eso me decidí a compartir contigo estas 10 cosas que he aprendido del bhakti yoga. Mi idea es ayudarte con esos temas que sé que te causan conflicto o sufrimiento. Piensa que yo también pasé por eso antes de llevar una vida ayurvédica.

 

-Conectar con mis sentimientos y emociones.

Yendo a las clases de Manu Om y a diferentes Kirtans empecé a conectar de manera fuerte con mis emociones. Este tipo de mirada hacia lo más profundo de mi ser, llegó hasta mi corazón.

Empecé a conectar con emociones, tanto negativas como positivas, que estaban escondidas.

Reconocer tus emociones es de vital importancia para tu crecimiento personal. Además, te ayuda a mejorar tu relación con las personas.

Saber qué sientes o sentiste en un momento de tu vida, enfrentar ese sentimiento y entenderlo es parte de tu autoconocimiento.

 

-A calmar mi ansiedad.

Gracias al ayurveda superé mi alto nivel de ansiedad generalizada.

Pero lo cierto es que la práctica del bhakti me hace estar más tranquila si me encuentro un poco alterada por algo.

Por esto te recomiendo el canto de mantras entre mis 8 Consejos Ayurveda Para Superar el Insomnio y la Ansiedad.

Si cantas mantras en un kirtan los beneficios son aún mayores que si escuchas mantras en casa. Es importante para calmarte el sentir la energía colectiva y el compartir la práctica espiritual. Los bhaktas normalmente transmiten su sabiduría, y es muy reconfortante para tu mente y espíritu poder escucharlos.

 

-A darme cuenta de mis actitudes que no me hacen bien.

A veces tenemos ciertas actitudes que no son positivas ni para nosotros, ni para los que nos rodean. Generalmente vienen de nuestro ego y lo peor es que no nos damos cuenta de ellas. ¿Te ha pasado? Supongo que sí, como a todos.

Mirando hacia lo más profundo de mi tomé consciencia de mis actitudes como el egoísmo o los juicios. Sigo trabajando en eso, pero lo interesante es que puedo verlo y a partir de allí ir mejorando.

Si no te miras hacia dentro no puedes concientizar tu forma de ser.

Este tipo de yoga es una herramienta que te lleva a ver tus actitudes positivas y negativas. A partir de ese reconocimiento puedes decidir cambiar formas con las que no te sientes a gusto.

 

-A perdonarme.

A través de esa mirada hacia mi interior me di cuenta de todo el daño que me he hecho. Darme cuenta de eso me hizo sufrir, pero aprendí a perdonarme con amor.

Si llegas a darte cuenta de que te has hecho daño en algún momento de tu vida, lo más importante de ese descubrimiento es que te perdones.

También es positivo el hecho de ser capaz de ver eso, porque te permite aceptar tus errores.

Pero al perdonarte desde el amor crece tu amor propio, entonces no esperas que otros te perdonen.

 

-A perdonar a los demás.

Siendo capaz de perdonarme a mi misma y a través del amor, empecé a perdonar a otros.

Desde la comprensión de tu ser eres capaz de comprender a otros seres. Así aprendes a ponerte en el lado del otro, porque ya te has visto tú. Entonces sabes que pueden haber mil motivos para que una persona actúe de una forma u otra.

No se trata de justificar actitudes, sino de entender y aceptar. ¡Sí! otra vez la aceptación de una realidad te ayudará a perdonar.

 

-A tener más compasión.

Por suerte nací en un familia compasiva. El legado de mi abuela, quien estaba bien conectada con Dios. Pero el bhakti yoga me llevó a sentir la compasión de otra manera.

La compasión también es algo que debe empezar por ti. Debes ser compasiva contigo misma. Este sentimiento te ayudará a dejar de hacerte daño, a tratarte bien, a permitirte recibir, a seguir una vida ayurvédica, como parte de todo lo bueno.

Después de tener compasión por ti debes sentir compasión hacia el prójimo, sin importante quien sea. Debes mirar su sufrimiento y pensar en lo mal que lo debe estar pasando.

A partir de allí se te hará más fácil ayudar a otros.

 

-A expresar mis sentimientos de una forma más abierta.

Yo solía ser muy dura. Mi experiencia de vida me había endurecido.

Ahora me puedo expresar de una forma más abierta. A través de la mirada, del contacto físico, de la forma de hablar.

El bhakti te ayuda a desbloquear el chakra del corazón. Eso te permite que seas capaz de expresar tus sentimientos.

Con la práctica se te va dejando de hacer difícil expresar lo que sientes. Como estás llena de amor vas expresando ese sentimiento por donde sea que pasas.

Comienzas a tocar con ternura, a mirar de forma bonita, a cambiar palabras feas por unas que no suenen mal.

Y lo mejor es que lo haces de forma natural, sin pensar en qué van a pensar, simplemente eres tú.

 

-A abrazar a cualquier persona con la que hablo.

Un día después de un taller de coaching regenerativo y bhakti, tuve consulta con mi medico de cabecera. Al salir de la consulta le di un abrazo a la doctora. Ella se quedó súper cortada y su reacción fue de rechazo.

Para mi fue positivo porque me hizo darme cuenta que estaba siendo yo misma, expresando lo que sentía.

Abrazar es una expresión de amor muy bonita. Es para compartir, para apoyar, para sentir.

Si eres de las que les cuesta el abrazo, te recomiendo que te dejes penetrar por esta devoción. Permite que tu mirada interior llegue a tocar tu corazón. Verás como podrás abrir tus brazos para compartir tu energía con las personas a tu alrededor.

 

-Que Dios es amor que habita dentro de mi.

Aunque mi abuela era bien religiosa nunca me dijo que Dios estaba dentro de mi. Y si me lo dijo, no lo recuerdo.

Cuando empecé a mirar hacia mi interior desde el punto de vista del bhakti yoga me di cuenta de que Dios habita en mi.

Descubrir que Dios vive en ti te hará sentir un alivio, una paz interior. Ya no tendrás que buscar, no habrán más dudas, sólo te queda confiar y entregarte.

 

-A amar a esa energía suprema.

Siempre fui un poco indiferente con la figura de Dios, pero sí que he creído siempre en las energías. Porque las he sentido.

Sentir esa energía divina dentro de ti es tan maravilloso que no puedes hacer otra cosa más que amarla.

Amar a esa energía suprema es amarte a ti misma y esa sensación te producirá ganas de querer compartir ese amor. Entonces comienzas a ver todo con los ojos del amor.

 

Espero que te ayude saber de qué forma el bhakti me ha ayudado.

 

Si aún no has vivido una experiencia de bhakti yoga te aconsejo que lo hagas y te dejes llevar.  Puede ser que la primera vez no te ocurra nada. De ser así, vuélvelo a intentar.

Si lo intentas varias veces y no sientes nada, significa que no puedes conectar.

¡Déjame saber sobre tu experiencia en los comentarios!