Decir que no a veces implica un verdadero dolor de cabeza ¡y esto es literal!

Para muchas personas decir que no les genera grandes problemas, tanto físicos como emocionales.

Especialistas en ayurveda, como la Dra Claudia Welch, experta en salud de la mujer han hablado sobre este tema. Ella dice en una entrevista que vivir con integridad puede transformar la salud de la mujer, y eso incluye saber decir que no.

La Dra Welch sostiene que una de las causas de problemas hormonales en las mujeres es no saber decir que no.

Sobre todo el problema está relacionado con el ámbito profesional y de relación de pareja.

Para aprender a decir que no frente a diferentes situaciones en la vida hace falta hacer un trabajo personal.

Te puedo decir que te llenes de valor y te pares frente a tu jefe y le digas “no puedo quedarme”. Pero para que puedas llegar a eso debes trabajar en ti. No nos llenamos de valor de hoy para mañana sólo con cerrar y abrir los ojos.

Yo antes tenía este problema, no sabía decir que no. Esa situación me tenía bloqueado el camino para recibir lo que me hace vibrar en una alta frecuencia.

Además de que me ocasionó problemas como quistes en la tiroides.

Aquello que no quieres hacer no es tu destino, y no tienes por qué decir que sí. Eso que te causa malestar si lo haces, te bloquea y apaga tu energía.

¡Ojo! A veces hay cosas que no nos gustan pero debemos hacer para poder lograr otras que realmente queremos. Eso es diferente.

Recuerda que el compromiso es aquel que tienes con tu alma.

Una vez entiendes esto y empiezas a decir que no a todo lo que no quieres hacer, muchas cosas cambian.  Notarás que tu vida cambia, porque tú haces que cambie. ¡Todo está en ti! Es por eso que es imprescindible que aprendas a decir que no a lo que no quieres y no te resuena.

 

Aprender a decir que no te aporta grandes beneficios, como:

 

-Alejar de tu vida lo que no quieres, no te gusta y te impide crecer.

-Abrirle paso a lo que realmente quieres en tu vida y lo que te mereces.

-Te trae abundancia.

-Te permite la relajación, calmando tu estrés y ansiedad.

-Mejora tu autoconfianza y autoestima.

-Te hace más fuerte.

-Mejora tus problemas de salud. Desde un dolor de cabeza hasta problemas hormonales, pasando por un resfriado común.

 

Aquí te voy a dar unos tips o consejos para ayudarte a que aprendas a decir que no.

Me he basado en mi experiencia desde que llevo una vida ayurvédica. Por eso, te hablaré de técnicas o prácticas que a mi me han funcionado y con las que sigo trabajando.

 

-Deja el miedo a un lado.

El miedo te paraliza y no te deja pensar de forma coherente. Debes hacer lo posible por superarlo y no pensar desde ese lugar.

Suele pasar que dices que sí porque tienes miedo a que una persona se enfade contigo. O miedo a perder tu puesto de trabajo, dejar de ser “perfecta” en algo o miedo a la incertidumbre.

 

¿Qué puedes hacer?

 *Vigila tu dieta.

Si vata está muy elevado el miedo también intentará dominarte. Además, si vata es predominante en tu constitución es más probable que sufras de miedos. Incluso, a veces sientes como te carcome el estómago y el pecho por dentro.

Créeme que yo pasé por eso y sé cómo se siente.

Todo empieza por lo que comemos y los doshas se equilibran partiendo de una dieta adecuada. Después, debes adecuar tu rutina diaria. ¡A eso vamos, sigue leyendo!

 

*Practica yoga diariamente.

Recuerda que el yoga te ayuda a conectar cuerpo, mente y espíritu. Esa conexión permite el desarrollo de tu conciencia, través de la práctica de asanas (posturas). Además, te prepara para enfrentar la vida de otra manera.

El yoga te lleva a aumentar tu fuerza física y mental, y a cuestionarte tus actitudes.

De este modo, con la práctica constante te haces fuerte para saber decir que no cuando no quieres.

 

*Tampoco olvides meditar cada día.

La meditación es básica para superar cualquier situación en la vida. Te lleva a centrarte en lo que es importante, la conexión con tu ser. Te permite estar en paz con tu verdad y relajar tu mente.

Por esta razón, es importante que lo hagas cada día. Dedícale al menos 10min diarios y verás cómo te ayuda a perder el miedo.

 

-Utiliza mensajes positivos de reafirmación.

Tan simple como comprarte un paquete de post it y escribir mensajes que te ayuden a reafirmar.

Pueden ser frases como:

*Yo soy valiente y puedo decir que no.

*Yo tengo el valor suficiente.

*Yo soy capaz de decirle a quien sea: lo siento, pero no puedo hacerlo».

Respecto a los alimentos que te causan apego, te ayudarán las frases como «yo no necesito comer eso ahora, es mi mente la que quiere, yo estoy bien así». Con técnicas como ésta y otros consejos para superar el apego a los alimentos, tarde o temprano podrás superarlo.

Pégalos en lugares estratégicos de tu casa. En tu escritorio, tu ordenador, espejo de tu habitación o en el baño.

 

-Acepta tus limitaciones.

Piensa en todo lo que estás haciendo en este momento de tu vida. Tu trabajo, los cursos que haces, tareas de casa y todas aquellas actividades que ocupan tu tiempo.

¡No te satures!

También piensa en lo que te gusta y te hace sentir bien, y céntrate en eso. No siempre se trata de trabajo.

Por ejemplo, quizás una buena amiga te pide algo que no te resuena. Te pide que la acompañes a una fiesta de música house y eso no es lo tuyo. Además, ella lo sabe, pero te conoce y está casi segura de que dirás que sí.

Acepta que no puedes hacerlo todo sólo para complacer a los demás o para no sentirte culpable.

Enfócate en ti, en tu compromiso contigo. Hazte preguntas como ¿qué implicaría esto en mi vida cotidiana? ¿cómo me voy a sentir haciendo algo que no quiero? ¿cómo puede impactar esto en mi estado emocional, incluso físico?

Ten en cuenta que esas horas podrías invertirlas en algo que te llene o te ayude a crecer.

 

-Di que no demostrando firmeza.

La forma de decir que no es fundamental. Debes mostrar firmeza en tu respuesta, sin titubear o utilizar frases como “bueno, puede que no te vaya a gustar, pero no puedo…”

Tu respuesta debería ser calmada, pacífica y sin darle muchas vueltas, para no demostrar inseguridad. Tampoco debes ser agresiva, se trata de hablar con firmeza.

El lenguaje corporal es muy importante en este punto.

Si estás temblando demostrarás que estás nerviosa. Lo mejor es mirar a la persona a los ojos.

Tampoco te recomiendo que juegues con tu pelo o con un boli.

En cuanto a cómo poner los brazos, lo mejor es que no los cruces y los dejes a los lados de forma consistente.

 

-No des opción a la duda.

Si realmente quieres decir que no, no respondas con frases que impliquen duda.

Volvemos a lo mismo, si respondes como dejando una puerta abierta demostrarás inseguridad. Lo mejor es decir que no sin dejar lugar a dudas.

Dejar opción a dudas puede generar presión o intento de convencimiento de parte del otro.

 

-No te pases disculpándote.

Está bien pedir disculpas cuando das por respuesta un no. Pero una cosa es disculparte de manera cordial y otra exagerar esas disculpas.

A veces puede pasar que te disculpas demasiado y te salen los nervios mientras lo haces.

Allí dejas ver tu sentimiento de culpa y eso lo que hace es debilitarte ante la otra persona.

 

-Trabaja en el canto de algún mantra.

Para complementar tu trabajo interior para aprender a decir que no también puedes trabajar con un mantra.

¿Cómo? Cantándolo todos los días a cierta hora. Debes dedicarle al menos unos 10min.

Un mantra muy potente que te llena de valor y aleja el miedo es Ajai Alai. Puedes empezar por escucharlo por las mañanas. Después empiezas a trabajar con él cantándolo.

 

Como ves se puede aprender a decir que no, sólo debes poner de tu parte y aplicarte en lograrlo.

Es cuestión de ganas, paciencia y disciplina.

Espero que mis consejos te sirvan para continuar en este camino.