Un retiro espiritual es algo más que la ausencia de una persona de su vida cotidiana. Cuando hablamos de retiro espiritual nos referimos a un encuentro contigo mismo, con otras personas y con la naturaleza.

 

Te retiras de ciertas cosas, pero con el fin de encontrarte con otras. Un retiro espiritual básicamente es para descansar, meditar, reflexionar y conectar.

Normalmente ha estado relacionado con la religión y el silencio. Pero, hoy en día es algo más que eso. Se trata de vivir una experiencia sublime en la cual una persona se retira por un tiempo de sus compromisos diarios.

Meditar, cantar, bailar, disfrutar de actividades artísticas y terapias, son algunas de las cosas que puedes experimentar en un retiro espiritual.

Cuando estás sumergida en este lugar rodeado de naturaleza es muy fácil que logres conectar con tus emociones y con tu interior.

Una vez te encuentras con tu alma, también te encuentras con el poder divino. Esto te lleva a un estado de calma diferente al que puedes vivir en casa.

Es importante que durante ese tiempo te trates bien, para que tu organismo haga una especie de “reset”. Es decir, que se reponga de hábitos inadecuados, estrés y situaciones que te causan preocupación o incomodidad en tu vida.

Todas aquellas actividades o prácticas positivas que realices durante este tiempo te harán mejorar tanto a nivel físico, como emocional y espiritual.

La comida forma parte importante de los retiros, ya que es lo que nos hace ser quienes somos.

Es fundamental que cuando decidas hacer un retiro tomes en cuenta qué tipo de comida va a haber. Normalmente suele ser vegetariana, que es lo más recomendable. La ingesta de proteína animal lleva a nuestra mente a un estado opuesto al que buscamos con un retiro espiritual.

Además, a nivel físico también genera más toxinas, lo que tampoco es la idea de hacer un retiro.

En los retiros se deben fijar unos horarios, con el fin de lograr ese reajuste del organismo. Para el ayurveda esto se definiría como ayudarte a encontrar tu equilibrio natural.

La dieta, las prácticas saludables y la rutina a seguir durante este tiempo te ayudarán a hacer un cambio en tu vida.

Después de un retiro no eres la misma persona. Y debe ser así, sino ¿para qué hacerlo?

 

Ahora te daré 6 razones por las cuales te recomiendo hacer un retiro:

 

-Reflexionar.

Un detalle fundamental de un retiro espiritual es que te lleva a reflexionar. En ese tiempo que nos alejamos del “mundo real” se mueven muchos pensamientos en nuestra mente.

Es un momento oportuno para darte cuenta de tus actitudes y tu emociones. Puedes plantearte ciertas preguntas, como ¿cuál es mi actitud frente a los obstáculos que se me presentan en la vida? ¿Cómo actúo con las personas que me rodean? ¿cómo estoy expresando mis emociones? ¿Qué me hace feliz y qué no?

Debo decirte que cuando analices tus actitudes no te juzgues. Simplemente debes permitirte reconocerte y entenderte, pero desde el amor.

También puedes aprovechar esos días para “soltar” eso que te está incomodando. El apego a cualquier pensamiento, idea o sentimiento que te está creando un conflicto mental.

También es conveniente soltar el deseo de controlar y dejar fluir las cosas en el modo que el universo lo tiene organizado para ti. Se abre un espacio en tu mente para confiar en que de seguro tu divinidad no te defraudará.

 

-Mirar lo positivo que hay en tu vida.

A veces nuestras obligaciones o problemas no nos dejan ver los aspectos positivos que hay en nuestra vida.

Mientras estás de retiro rodeada de cosas positivas y vibrando en una alta frecuencia, puedes apreciar la belleza de la vida.

De esta forma abres tu mente y le das espacio al reconocimiento de todo lo positivo que hay en tu vida. Los aspectos negativos más bien quedan de lado, porque los positivos pasan a ocupar un primer plano.

Debes aprovechar ese momento para enfocar tu energía en ellos.

Te aconsejo que te lleves un cuaderno al retiro, para apuntar todo lo positivo que te venga a la mente.

Puedes hacer una lista de todo lo positivo que te pasó la semana anterior, o el mes que acaba de terminar. Incluso, puedes escribir todo lo positivo que estás viviendo y agradecerlo.

 

-Conectar con tu ser.

Estar alejada de tus tareas cotidianas, en un lugar rodeado de naturaleza, te facilita la conexión con tu ser.

Disfruta de las actividades del programa del retiro que te interesen, intenta fijarte una rutina, a tu ritmo. Dentro de ese espacio busca momentos para lograr esa conexión con tu interior.

Piensa que esto te va a dar las respuestas que has estado buscando. ¿Cómo?

A través de llevar tu mirada hacia dentro, encontrarte contigo misma, disfrutar de esa paz que hay en tu alma.

Podrás darte cuenta de cuál es tu verdadero estado natural, incluso podrías descubrir tu verdad. Definitivamente este sería el mejor regalo que te dejaría un retiro espiritual.

 

-Dedicar todo tu tiempo a ti.

Relajarte, conectar, mover tu cuerpo, alimentarte adecuadamente y hacer actividades que enriquecen tu mente y tu espíritu.

Todo esto al final es tiempo que te estás dedicando a ti. Tiempo que quizás no te dedicas en tu vida diaria.

Aunque en tu rutina diaria dediques tiempo al yoga y el pranayama, u otras actividades que te llenan, no es lo mismo cuando las realizas estando de retiro.

Cuando estás de retiro dejas lejos tus compromisos diarios. Por tanto, todo el tiempo que estés allí es tiempo que te estarás dedicando solamente a ti.

El único compromiso que te supone un retiro es hacer lo que viene de tu alma. Quizás esto tampoco lo hayas concientizado, y ese tiempo dedicado a ti te puede servir para empezar a ponerlo en práctica.

Es por esto que te aconsejo regalarte un retiro al menos un par de veces al año.

Piensa que irte de retiro no es lo mismo que irte de vacaciones. A veces las vacaciones pueden ser muy estresantes.

 

-Conectar con la naturaleza.

Un retiro te permite estar en contacto directo con la naturaleza durante unos días.

Precisamente esa conexión con la naturaleza es un canal que te lleva a conectar con tu esencia.

Seguramente en tu vida diaria no tengas muchas oportunidades para establecer unión con la naturaleza. A veces damos un paseo por el parque o pasamos un día en la playa, pero no logramos acoplarnos del todo con lo que nos rodea.

Escuchar los susurros de los espacios naturales, sentir su olor, ver sus colores y sus detalles es sumamente importante.

Disfrutar de unos días ininterrumpidos viviendo esas sensaciones es algo especial.  Sólo cuando lo vives puedes darte cuenta de lo que significa y lo transformadora que puede ser esta experiencia.

 

-Intercambiar ideas y compartir con otras personas.

Uno de los detalles que tiene ir a un retiro es el encuentro con otras personas.

A veces pasa que no tienes con quien compartir ciertas actividades que te gustan. O quizás no has ido a tu primer retiro porque no has encontrado compañía.

Te recomiendo que cuando quieras ir a uno no te frenes por esto. ¡Déjate llevar y fluye!

Estos lugares siempre te brindan la oportunidad de conocer a personas maravillosas.  Ten en cuenta que encontrarás a personas que vienen en la misma onda que tú.

Gente que necesita dejar su vida agitada de lado y van en busca de un encuentro.

El tipo de comunicación y convivencia que se establece en los retiros es particular. Se hace desde otro lugar, no sólo literalmente, sino también desde otro lugar de la consciencia.

Créeme que es una oportunidad para aprender muchísimo unos de otros.

 

Como podrás ver un retiro espiritual es una experiencia de crecimiento personal completa. A veces no te das cuenta de cuánto lo necesitas hasta que estás allí y lo primero que viene a tu mente y a tu corazón es agradecer.